Buscando amor donde no hay. Si no te ama suelta. Relaciones de pareja tormentosas
marzo 17, 2019
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En el fondo me quiere. Las profundidades para los que hacen buceo. El amor se ve, se vive y se muestra. Ni se hunde ni te hunde.

El amor se ve, se manifiesta a través de conductas de cuidado y proteccion, el amor nos enaltece, está ahí, no hay que ir a buscarlo a ningún lado. Y menos aún, al fondo de ningún sitio. En este posti reflexionamos sobre aquellas relaciones de pareja que no funcionan, que dejaron de funcionar hace mucho tiempo, si es que alguna vez funcionaron.

El darse cuenta de estar en una relación que solo genera sufrimiento, es el primer paso para poder salir de la misma. Y el darse cuenta es consecuencia de empezar a observar la relación de pareja sin autoengaños.
Desde la teoría parece fácil. La teoría plantea observar nuestra relación de pareja sin engañarnos acerca de lo que vemos. El tema es que este observar, la mayoría de las veces genera mucho dolor y tristeza, como fruto de la desilusión y del duelo por la pérdida de la pareja que deseábamos tener.
Ya bastante sufrimiento implica seguir en una relación que no va a ningún lado, para encima conectarnos con el dolor de ver aquello que preferiríamos que no sea así.
Es aquí donde muchas personas optan (a veces sin ser conscientes de ello) por “no ver” lo que realmente sucede en la pareja. Es como una defensa, una forma de negación que permite seguir adelante. Claro que esto lejos de solucionar el problema lo intensifica.
La mayoría de las veces, por no decir siempre, las soluciones intentadas forman parte del problema.

Les comparto una historia, los nombres son ficticios.

María tiene treinta y pico, esta “separada” de Manuel desde hace seis meses y con una orden de alejamiento, es decir él no puede acercarse al domicilio de ella. La denuncia fue radicada por violencia física. Manuel quiere volver con ella, le dice que va a cambiar y ella juega con la idea de darle una nueva oportunidad. Tienen una hija muy pequeña en común.
María y Manuel se casaron siendo muy jóvenes, ella vio en el matrimonio una salida para huir de una familia donde había violencia. Al poco tiempo de estar casados Manuel ejerce violencia física sobre María y ella decide dejarlo. Se refugia en casa de algunos familiares, donde se presenta Manuel, diciéndole que la ama, pidiéndole por favor que lo perdone y jurándole que esto nunca más va a volver a pasar. María lo perdona y vuelven a convivir.

María trabajo y trabaja desde siempre, en el caso de Manuel son más los momentos de desempleo. Manuel tiene problemas de alcoholismo que no reconoce y que lo llevaron a pasar, durante gran parte de su vida matrimonial, más tiempo en el bar rodeado de conocidos que con María.

Al hacer un repaso sobre su relación con Manuel, María se quiebra, llora y dice que fue más lo que sufrió junto a él, que lo que disfruto. “No salíamos, yo trabajaba todo el día y él se quedaba bebiendo en el bar”. María dice que ya no lo quiere tanto como antes, pero que es el padre de su hija y que cree que esta vez sí, va a cambiar. A lo largo de los 15 años de relación hubo en reiteradas ocasiones episodios de violencia física de Manuel hacia ella. La hija de ambos es muy pequeña y María no quiere que crezca en un hogar donde hay violencia. Motivo este sumado al cansancio por todo lo vivido junto a él, lo que la ayudo a María a realizar la denuncia por violencia y malos tratos.

Ante los pedidos de Manuel de una nueva oportunidad ella cede, y en esta última ocasión, acude a consulta porque esta desorientada y duda entre darle una nueva oportunidad o no. María dice que le gustaría estudiar, planea llevar a cabo distintas actividades, pero le resulta muy difícil armar una nueva vida sin Manuel. Él lo sabe, la conoce, percibe sus dudas y la persigue y le ruega por una última oportunidad.

María llama y posterga la consulta. ¿Cuántas oportunidades más necesitara darle a Manuel, hasta convencerse de que la relación no funciona?

Muchas mujeres en situaciones parecidas a las de María y después de mucho trabajo personal claro, logran salir de la relación, pueden reconstituirse y fortalecerse como personas, dejar atrás ese pasado oscuro y de tanto sufrimiento que las opaca y aprender a conectarse con la vida desde otro lugar. Aprenden a disfrutar, a quererse, a priorizarse por sobre todas las cosas. Y a poner distancia de todo lo que las dañe.

Ojala María también lo logre.
Ojala las mujeres que se encuentran en una relación tormentosa y nociva no necesitaran dar tantas oportunidades hasta darse cuenta que ya no hay más nada que hacer por la relacion, ojala no necesitaran tocar fondo, ojala no necesitaran llegar a sentirse tan devastadas y rotas para pedir ayuda.
Ojala difundir, informar y hablar sobre estos temas ayude a que muchas mujeres como María empiecen a tomar consciencia sobre la urgencia de abandonar esos vínculos perniciosos.

Se hace casi imposible hablar sobre desamor sin reflexionar o repasar algunas ideas generales acerca de lo que es el amor.

Si bien cada uno de nosotros a partir de nuestra propia historia, experiencias personales, constructos sociales, fuimos formando nuestro propio concepto acerca de lo que es “el amor”, sentirse amado, amar a otro, dejar de amar, y sabiendo que no es licito imponer una única definición de lo que es amor, es importante aclarar y diferenciar lo que es amor de lo que no lo es.

Es fundamental empezar a “racionalizar” el amor, a describir que conductas lo representan y cuáles no. ¿Por qué? Porque de lo contrario, muchas veces se intenta explicar todo desde lo abstracto y general que es este concepto. “Es que yo lo amo”, “Es que él me ama”, “Es que nos amamos”. Entonces si alguien te maltrata, te desprecia, te ofende, te denigra, tu puedes seguir en esa relación porque lo amas?¿ En ese caso lo que te lleva a seguir en ese lugar de sufrimiento es el amor?¿Si ya no lo amaras podrías salvarte y salir corriendo de esa relación? ¿No sales de esa relación que se sostiene en el sufrimiento porque lo amas? ¿Cómo se puede amar o seguir amando a alguien que nos hace daño, o que ya no nos ama? Desde esta perspectiva, enamorarse puede llegar a ser algo nefasto.

Como veíamos en el ejemplo de María, la relación con Manuel llevaba más de 15 años, él trabajaba poco y nada, pasaba largas horas en el bar bebiendo, la atormentaba con celos infundados, ejercía violencia física sobre ella y María lo seguía queriendo y seguía apostando por la “relación” de ambos.

¿Qué es el amor?, ¿Cómo se demuestra?, ¿Cómo se siente alguien amado?, ¿Cómo saber si somos amados o no?

En primer lugar señalamos que el amor no tiene nada que ver con el sufrimiento. Pero nada de nada. El amor siempre hace bien. Nos ayuda a ser mejores personas, nos conecta con lo mejor de nosotros mismos.
Quien te ama procura tu bienestar, busca acompañarte, te cuida, te respeta. Si por alguna razón y sin darse cuenta hizo o dijo algo que pudo haberte herido, al darse cuenta le dolerá lo mismo que a ti. En una pareja hay discusiones, desencuentros, momentos difíciles, pero los mismos se gestionan desde el respeto y la consideración hacia el otro, sin caer en las ofensas o en las humillaciones.

Si te ama, te lo demuestra. Cuando alguien nos quiere nos sentimos queridos y de igual modo, cuando amamos a alguien se lo hacemos saber a través de nuestro comportamiento. También podemos transmitir nuestros sentimientos con palabras, de eso no hay ninguna duda, el tema es cuando las palabras no están acompañadas de hechos que demuestren lo mismo.

Si un “te amo” no se acompaña de comportamientos y actitudes amorosas, no te ama. O por lo menos no te ama de una forma sana. Hay que tener cuidado cuando hablamos de amor sano y amor no sano, porque cuando alguien no está preparado para aceptar la falta de amor de su compañero/a muchas veces tiende a interpretar el amor no sano, como una forma de amor más, que con el tiempo y con paciencia puede modificarse. Por eso me parece más esclarecedor diferenciar lo que es amor de lo que no lo es, para evitar los autoengaños y las falsas interpretaciones.

El amor no es un lecho de rosas, pero siempre nos hace bien. Nos ayuda a crecer como personas y a dar lo mejor de nosotros mismos. Basado en la reciprocidad, el amor se engrandece dando como recibiendo.

El amor, excepto el de padres a hijos, no es incondicional. Amar sin condiciones es amar sin esperar nada a cambio. Una locura total. Es como el amor de la historia que les compartí, la historia de María, quien desde hace más de 15 años viene regalándole oportunidades a Manuel, trabajando dentro y fuera de la casa, tolerando sus golpes y sus reproches a cambio de nada, solo porque lo ama.

La idea de la incondicionalidad ha desvirtuado y dañado el concepto de amor. Es necesario que empecemos a pensar el amor como algo reciproco, te amo porque me siento amada, disfruto de tu compañía y eso me motiva a hacer lo que esté a mi alcance para que tú también disfrutes al lado mío.

En una relación sana donde ambos se aman, cada uno sabe que sin el otro sería feliz igual, pero lo elige para compartir esa felicidad, para compartir su vida, y caminar juntos el tiempo que ambos decidan.
Si el otro nos faltara y lo amamos, claro que nos sentiríamos tristes y lo echaríamos de menos, pero no cofundamos tristeza con infelicidad. Siempre puedo ser feliz aun sintiéndome triste.
Si no nos aman, debemos soltar esa relación por amor a nosotros mismos. Sé que no es fácil, nadie dice que lo sea, pero permanecer en un vínculo que nos hace sufrir nos pasara una alta factura, que muchas veces se paga con salud física y emocional.

Hasta el próximo posti y recuerda que la fuerza del amor saca lo mejor de ti y te ayuda a ser mejor de lo que ya eres.

Puedes visitar mi canal de YouTube Betina Speroni.

Podcast Betina Speroni Psicología en:

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