“La pareja, el amor y los celos”
marzo 22, 2023
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“Amar no significa saber lo que es mejor para el otro”

No todo lo que hace nuestra pareja es asunto nuestro. Nadie nos pertenece.

En este posti te invito a reflexionar sobre un tema siempre vigente tanto en la vida como en la consulta. La pareja, el amor y los celos.

Solemos otorgarle al amor una especie de poder casi sobrenatural que nos lleva a creer que porque alguien nos quiere debe saber, intuir o darse cuenta, como consecuencia de ese amor, de lo que necesitamos, o estamos esperando, o es mejor para nosotros. Error colosal.

Con lo que nos cuesta saber lo que nosotros necesitamos, como para saber lo que necesita otro. Aunque ese otro sea alguien especial. Así como no puedo saber lo que mi pareja necesita, está más allá de mi pareja saber lo que yo puedo necesitar.

Nadie puede saber lo que es mejor para otro. Es responsabilidad nuestra darnos cuenta de lo que necesitamos, y de nadie más. No carguemos ni le pidamos tanto a la pareja.

Amar no significa saber lo que es mejor para otro

Recordemos que estar en pareja es algo hermoso, pero no es la solución a todos los males.

El amor no es opresión. Cuando el amor se convierte en carcelero, algo indudablemente no va bien. El que cela empieza a diseñar los barrotes de una prisión de la que tarde o temprano el otro deseará salir.

El celoso sufre tanto como hace sufrir. No puede salir del bucle, se empantana cada vez más, y no son pocas las veces que termina arruinando la relación, para luego repetir el mismo patrón conductual en la siguiente. Los celos le impiden al celoso dejar que el otro sea como es, y en cambio trabaja para que su pareja sea como el desea que sea.

“Un día de preocupación es más agotador que un día de trabajo”. John Lubbock.

En un vínculo sanos nos sentimos libres. Libres de ser quienes somos. Libres para relacionarnos con nuestros amigos como mejor podamos. Libres para hacer uso de las redes sociales según lo decidamos, desde un lugar de madurez, y sin dañar a otros, claro.

Aprender a distinguir lo que es bueno contar, y lo que es bueno callar, es un buen ejercicio para mantener una relación de pareja sana.El amor no es opresión

Me gusta pensar al amor como a la creación de ese espacio que favorece el desarrollo y el bienestar del otro, y al mismo tiempo me enriquece. De ese otro que es distinto a mí, que no me pertenece, que tiene una mirada diferente ante la vida. De ese otro que me elige y a quien yo elijo. Y a quien deberíamos aceptar, no amar, incondicionalmente.

Es decir, aceptarlo así como es. Así como lo conocimos. Así como nos gustó cuando algo sucedió entre nosotros. De lo contrario, es como si le dijéramos, “Bueno, ahora que estamos juntos tengo que decirte que la relación con tus amigos será de esta manera, con tu familia ya no podrás tal cosa, y olvídate de relacionarte en las redes como lo hacías, y ni se te ocurra esto o aquello. Y que sepas que no estoy de acuerdo con tu relación con fulanito”.

Los barrotes poco a poco empiezan a tomar forma. El aire empieza a enrarecerse. Se complica contactar con lo que a uno le hace bien, y se empieza a actuar de acuerdo a lo que se espera que hagamos.

El final de la pareja se empieza a cocinar lentamente. ¿Se puede salir de esta espiral?.

En un vínculo sano nos sentimos libres

Cuando decimos, ”Tu pareja no te pertenece” estamos diciendo que la misma no es de tu propiedad, ni forma parte de ti. Cada uno de nosotros solo se pertenece a si mismo. Cuando elegimos a alguien para construir juntos una relación no pasamos a obtener el título de propiedad de dicha persona. Que sea mi pareja no significa que yo pueda tomar decisiones concernientes a su vida, ni viceversa. Que me quiera no significa que sepa lo que es mejor para mí. Cuando muchas veces ni yo lo se.

“El amor es la única respuesta sensata y satisfactoria al problema de la existencia humana.” Erich Fromm.

Solo nos pertenecen las cosas. Con las personas nos relacionamos. Compartimos. Intercambiamos ideas, vivencias, puntos de vista. Discutimos. Nos distanciamos. Nos amigamos. Pero no nos pertenecemos. En todo caso, nos elegimos para caminar juntos a lo largo de la vida, o una parte de la misma, o el tiempo que decidamos y nos haga bien a los dos seguir juntos.Tu pareja no te perteneceY en ese caminar nadie es el poseedor del otro. Nadie tiene el poder ni el derecho para cambiar a nadie. Ni de decirle a nadie como debe vivir. Ni como debe relacionarse con los demás, ni con su familia, ni con sus amigos, ni con las redes, ni con sus colegas.

¿Quién soy yo para decirle a alguien cómo debe vivir, cómo debe vestirse, cómo debe usar la redes sociales, si sus amigos deben estar ocultos o ser privados, si está bien o está mal que siga a determinadas personas, o grupos o lo que sea?. ¿Se puede crecer al lado de alguien así?.

Bastante trabajo es hacernos cargo de nuestra propia vida, para querer decidir o creer saber sobre lo que es mejor para el otro.

Alguien podría pensar que no está bien que su pareja le ponga un like a otra persona. Esta es una afirmación bastante común en estos tiempos. ¿La pensamos juntos?. Puede suceder que mi pareja le ponga un like a otra persona y a mi me fastidie, o me irrite. ¿Y el hecho de que a mí me irrite indica que eso que hizo está mal?. Según esta idea mi pareja tendría que dejar de ponerle likes a determinadas personas para tranquilizarme a mi.

Tú podrías pensar, “Es que no sabes cómo se veía esa persona en la imagen, era muy provocativa, y además mi pareja sabe que yo con esa persona tengo un tema, y entonces no quiero que la siga”. Si tu pareja te elige, te sientes querida por ella, te hace partícipe de su mundo, y cuando están juntos están bien. Eso es lo que más debería importar, y ser una razón de peso en el vínculo. Todo lo demás es decorativo. Sí, un me gusta a otra persona, en ese contexto es decorativo.

¿Y si observamos cómo es la dinámica de la relación en el día a día?, ¿cómo nos sentimos cuando estamos juntos?, ¿haciendo qué cosas nos reímos y la pasamos bien?, en vez de poner la mirada en lo que el otro hace cuando no está conmigo.

¿Y sabes una cosa? Cuanto mejor se sienta junto a ti, más querrá estar contigo. ¿Para qué alimentar enemigos imaginarios?. No sea cosa que los hagamos reales.

Si por el contrario, no está disponible, siempre pone excusas, no sabe darte seguridad, no te hace partícipe de su mundo, es agresivo, descalifica, miente, en este caso, poco importaría que no siguiera a nadie en las redes sociales, o que sus amigos sean públicos, da igual. ¿Para qué estar con alguien que te marchita, y te borra la sonrisa.

En resumen, las personas no nos pertenecemos, nos relacionamos. Nadie puede saber lo que es mejor para otro. Si no aceptamos al otro como es, irremediablemente lo intentaremos cambiar. Cambiar es la no aceptación. Cuando lo queremos cambiar empezamos a forjar los barrotes de una prisión de la que inexorablemente en algún momento soñará con liberarse.

Amar es cuidar y darle brillo a las alas de mi pareja, sabiendo que a pesar de que pueda emprender el vuelo en cualquier momento, prefiere posar sus alas junto a mi. Porque juntos podemos volar más lejos.

Amar es aprender a vivir con las diferencias del otro. Amar al otro a pesar de esas diferencias. Ahí se juega el amor.

“El verdadero amor no es otra cosa que el deseo inevitable de ayudar al otro para que sea quien es.” Jorge Bucay.

Hasta el próximo posti y recuerda que siguiendo el pensamiento de Oscar Wilde, “Amarse a uno mismo es el principio de una historia de amor eterna”. Cuanto más a gusto estemos con nosotros mismos, en mejores condiciones estaremos para dejar que el otro sea quien es y no quien nosotros deseamos que sea.

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Podcast Psicología Betina A. Speroni.